En el último post hablaba de un niño que lloraba, algunos pisos por debajo del mio ¿os acordáis? El caso es que lleva meses llorando todas las mañanas. Llora y llora con desesperación hasta que, supongo que agotado, deja de llorar uno o dos minutos y vuelve a empezar.
Su llanto es tan fuerte y sus gritos tan desgarrados que -aparte de que te acaba afectando en el ánimo- uno termina pensando mal. Sobre todo porque por las tardes parece que no llora. Y uno piensa: ¿será que le dejan solo?
Tengo una vecina que lleva toda la vida viviendo en mi edificio, justo por debajo mía. Antes de llamar a la policía, me decido a hablar con ella, a ver si ella sabe qué puede pasarle a ese niño. Me dice que conoce a los padres desde hace tiempo. Que no le dejan solo porque los dos están sin trabajo, y que están muy preocupados y cansados porque el niño no deja de llorar y no saben qué le pasa.
Mucho más tranquilo, me olvido de llamar a la policía.
Me pregunto: si los padres del crío hubieran sido un matrimonio del mismo sexo, ¿le habrían dado sus vecinos el beneficio de la duda?
lunes, 3 de agosto de 2009
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